¡Papás!

He conseguido hacer realidad mi sueño, y me voy a embarcar en la aventura de tener mi propia escuela infantil. Quería invitar a todos y cada uno de los que me habéis ayudado a crecer y me habéis demostrado que el trabajo duro siempre tiene recompensa, a aquellos que me habéis hecho seguir confiando en que aún existe gente agradecida, buena y comprensiva. Aunque el verdadero reconocimiento se gana día a día, en cada beso, en cada abrazo, en cada muestra de cariño, en cada llanto, en cada sonrisa, en cada caída, en cada nuevo pasito… ellos son los que realmente me han enseñado lo que es el amor verdadero, lo que es la mirada pura, el llanto sincero y lo que puede llenar un abrazo que viene de un cuerpo tan chiquitito.

Vosotros que sois padres sabréis de lo que hablo, ¡qué os voy a contar! Es maravilloso levantarse por la mañana para ir a trabajar, porque sabes que aunque tengas un mal día, siempre uno de esos pequeños te saca una sonrisa. Y ese es mi secreto para sentirme tan tremendamente afortunada.

Poder dedicarme a lo que realmente me llena es fascinante. Pero poder hacerlo libremente, confiando en mis posibilidades, haciendo las cosas como creo que deben hacerse para el bienestar de los pequeños, escuchar la opinión de las familias… eso es realmente un sueño cumplido.

Voy a empezar este nuevo proyecto con muchísima ilusión, con vocación y con total entrega. Sigo confiando en que el cariño y el amor son los pilares de la educación de una persona y esos pilares son precisamente los que van a sustentar las paredes de mi escuela.

Para aquellos que ya me conocéis no hará falta deciros que soy una persona luchadora, trabajadora y que me entrego a mi trabajo con una tremenda ilusión. Que con cariño y con profundo amor es como he sido educada y esa es la única manera que conozco.

Me haría muchísima ilusión veros a todos los que habéis formado parte de mi carrera, aunque ya no sean pequeños, aunque no tengáis previsión de traerlos a la escuela. Se que esto no es la meta y que es realmente ahora cuando me coloco en la posición de salida, pero llevo una mochila en mis espaldas repleta de amor, experiencia y de buenísimos recuerdos.

Gracias por todo lo que me habéis dado, gracias de corazón. Espero veros a todos aquí…

¡Un beso enorme, familias!